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jueves, 25 de septiembre de 2014

¿Hembrismo o feminismo? (parte 2)

En el anterior artículo sobre hembrismo o feminismo intenté explicar el lío de conceptos al respecto, e hice especial hincapié en la palabra "feminismo" y sus vertientes. En este, voy a por la palabra "hembrismo".

Mientras buscábamos una palabra que definiera bien el feminismo actual, nos topamos con que "feminismo" significaba muchas cosas y "feminismo radical" nos dejaba en el limbo al no saber qué decimos con "radical". Por suerte o por desgracia, el idioma corre a toda velocidad y nos da un término: hembrismo.

El hembrismo podríamos definirlo como esas corrientes que, dentro del feminismo, se pasan ya un poco de rosca: exigen linchamientos a inocentes, considera que el límite entre qué humano se puede matar o no matar es algo que solo incumbe a la mujer (y no un complicado tema filosófico), están a favor de discriminar a personas solo por ser hombres o están contra la custodia compartida, por poner varios ejemplos. La etimología está clara: cogemos "machismo" y le damos la vuelta. Sin embargo, que las personas empecemos a usar una palabra no hace que formalmente esta exista: la palabra hembrismo no existe. No lo busques en el diccionario: no viene. Así pues, utilizamos una palabra que no está bien definida y nos puede traer problemas. ¿Cuándo se es hembrista? Imaginemos que una mujer sí está a favor de la presunción de inocencia y en contra de la discriminación, pero también en contra de la custodia compartida, ¿ya es hembrista?

No hay límites o fronteras, y salvo los activistas de siempre (que son muy pocos sobre el total), hay gente que tiene rasgos atribuibles a ser y a no ser hembrista. Pero, al menos, tiene mucha menos confusión al no tener un siglo de historia y estar mucho mejor orientado.

Es aquí donde los hembristas entran a jugar a la lucha de palabras, y nos dicen "hembrismo no existe, es una palabra inventada por el patriarcado para desprestigiar la lucha del feminismo". ¿Entonces, qué hacemos?

Resumen final de todo este tostón:
  • Usar feminismo: molesta a quienes se identifican como feministas pero en verdad luchan por la igualdad. Es la palabra que, diccionario y enciclopedia en mano, deberíamos utilizar; Aunque referencia muchos movimientos distintos.
  • Usar hembrismo: molesta a quienes se identifican como feministas pero en verdad luchan exclusivamente por la mujer (a veces solo por cierto tipo de mujer) y contra el hombre. La palabra no existe como tal de forma oficial.
Como dije, las palabras no son mi problema. Mi problema es la injusticia. Por eso hemos decidido utilizar hembrismo, que queda más claro y hay menos discusiones al respecto (según mi experiencia).

martes, 23 de septiembre de 2014

¿Hembrismo o feminismo?

"El hembrismo no existe, es el patriarcado quien ha inventado ese concepto"
"El feminismo no es eso, el feminismo es igualdad, lo que dices es hembrismo"

Todo el día la misma discusión. O el hembrismo no existe, o el hembrismo existe. Quizá nos convenga aclararlo. Y para eso vamos a utilizar esta entrada, que será en dos partes.

El concepto feminismo hace referencia no solo a uno, sino a varios movimientos de distintas formas a lo largo de la historia y del mundo. Feminismo hace referencia a la mujer, está en la propia palabra "femĭna" y es una lucha por la mujer. Está claro, no es una lucha por la igualdad. Quien no ha leído mucho al respecto y se ha dejado llevar por lo que le dicen, hará directamente una igualdad, valga la redundancia, entre igualdad y feminismo. En cambio, hace tiempo esto tenía cierto sentido: si la mujer no tenía derecho a voto y el hombre sí, pedir que la mujer pueda votar es algo que es por las mujeres y a su vez por la igualdad.

Como todos sabemos, esto degeneró convirtiéndose en lo que es ahora. Turbas buscando linchar a jóvenes y menores que no han hecho absolutamente nada. Es una vergüenza para tantas luchadoras del pasado que sí tenían unos ideales.

Sin embargo, no podemos reducirlo todo al feminismo actual. El concepto nos refiere a muchas cosas distintas y si lo utilizamos, nos referimos a todas ellas. Ahí entra el juego el contexto. No hay que ser un fiera para entender que si alguien dice "el feminismo lucha en contra de la Custodia Compartida", desde luego no se está refiriendo al feminismo de Simone de Beauvoir.

Así que a la pregunta: ¿es feminismo? La respuesta es: SÍ. Sin embargo, hay gente que asociar el vómito de ahora con lo que llegó a ser el feminismo le parece ofensivo (y con razón). Por ello, no pasa nada por utilizar otras palabras. No es un problema para los que luchamos por la igualdad usar otras palabras, ahí entra el juego "hembrismo", que lo dejamos para la siguiente parte.

Feminismo radical es un concepto que aparentemente podría servir. Sin embargo, "radical" significa "de raíz", y al decir eso casi estaríamos evocando a lo que fue el feminismo en su nacimiento, que fue algo completamente distinto, tanto en causa como en contexto histórico, a lo que hay ahora. "Radical" también puede apelar (bonito idioma el nuestro) a intransigencia, ¡que lo define a la perfección! Pero solo es una de sus acepciones, por lo cual seguimos en las mismas y puede seguir dando problemas.

En definitiva y en resumen. El feminismo SÍ es esto. Pero no tenemos ninguna necesidad de molestar a quienes no lo crean. Que lo llamen feminismo, hembrismo, feminismo radical, feminazis, femitontos, es lo de menos. Nuestro problema es la injusticia, no el nombrecito.